lunes, 15 de marzo de 2010


A ti te estoy hablando, a ti, a ti el que no escucha.
A ti que con lo que te sobra me darías la luz para encender los días.
A ti que juegas a ganarme cuando sabes bien que lo he perdido todo.
A ti te estoy hablando, a ti, aunque te importe poco lo que estoy diciendo.
A ti te estoy hablando, a ti, aunque es perder el tiempo.
A ti que te paso tan lejos el rigor del llanto y la melancolía.
Si nunca dije la verdad fue porque la verdad siempre fue una mentira.
A ti te estoy hablando, a ti, aunque te valga madre lo que estoy diciendo.
A ti que te falto el valor para pelear por ti.
A ti que te consuelas con cubrirte de Channel las huellas de mis besos.
A ti ya no te queda nada, NADA.
A ti que por despecho estas pensando con los pies.
A ti que me dejaste solo incluso cuando estabas en mi compañía.
A ti ya no te queda nada a ti ya no te queda nada, NADA.
A ti te estoy hablando a ti, tan sordo y resignado.
A ti que duermes con tu orgullo y te dejas tocar por tu rencor barato.
A ti que te gusta ir de mártir repartiendo culpas que son solo tuyas.
A ti te estoy hablando a ti porque no hay nadie más que entienda lo que digo.
A ti ya no te queda NADA y a mi me queda por lo menos este síndrome incurable de quererte tanto.

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